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Receta de Mazapán de Lübeck

El mazapán de Lübeck o Lubeca en español, es el más famoso de Alemania. Aquí te descubrimos cómo hacerlo en casa de manera rápida y sencilla.

Ingredientes

Para elaborar mazapán de Lübek necesitaremos los siguientes ingredientes:

250 gramos de azúcar glas

300 gramos de almendra molida

1 clara de huevo

Chocolate de repostería para fundir

Esencia de almendra amarga

Elaboración

El primer paso que deberemos llevar a cabo es tamizar el azúcar glas para eliminar posibles grumos. Sobre el azúcar glas pondremos la almendra molida y la clara de huevo. Ahora debemos amasar la mezcla hasta que ésta forme una pasta bien uniforme. Una vez logrado esto añadiremos un poco de esencia de almendra amarga. Éste debe ser solamente un toque muy ligero. Si nos pasamos con la esencia de almendra amarga podemos arruinarlo todo. A continuación dejaremos reposarlo durante un día entero dentro de la nevera.

El último paso será cubrirlo con chocolate. Es tradicional hacer pequeños rollos que después se cortarán en pedazos o bien hacer pequeñas piezas cuadradas de un bocado. Esto ya queda a tu elección. Para el baño de chocolate simplemente pondremos las piezas de mazapán con la forma deseada sobre una rejilla de horno y verteremos el chocolate fundido. Dejaremos enfriar y ya tendremos listo nuestro mazapán de Lübeck.

mazapan alemán

Historia del mazapán en Lübeck

Lo rimero que tenemos que hacer para hablar de este mazapán es localizar el lugar de donde proviene. La ciudad de Lübeck, o Lubeca en español, es una ciudad alemana que se encuentra en el norte del país. Se trata de una ciudad costera con un importante puerto, de hecho es el puerto alemán más grande en el Mar Báltico después de haber perdido los territorios más al este de Pomerania y Prusia Oriental al haber sido derrotados en la Segunda Guerra Mundial.

La ciudad está hoy en día bajo la protección de la Unesco debido a su pasado medieval. Lübeck era la principal ciudad de la Liga Hanseática, una unión comercial de ciudades del norte de Europa que se estableció en la Edad Media para facilitar el tráfico de mercancías por mar. La riqueza obtenida en el comerció se reflejó en las construcciones de esta ciudad. El glorioso pasado de Lübeck sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial al no ser intensamente atacada, por lo que hoy en día todavía se puede apreciar por las calles de su casco histórico.

Los monumentos más importantes de la ciudad son sus siete iglesias medievales, las cuales datan de los siglos XIII en adelante, y una de las puertas de su muralla, por donde cualquier comerciante debía pasar para poder acceder a los mercados de la villa.

Los buenos tiempos llevaron a Lübeck un crecimiento que se tradujo en un aumento de la construcción. Se edificaron mansiones y se quedaron prácticamente sin suelo. Así que encontraron la solución en abrir pasadizos desde las calles a los patios interiores y allí construyeron casas pequeñas para los trabajadores. En la actualidad las casas ya no existen, pero sí los pasadizos. El misterio para el viajero es que se entra por uno y no se sabe dónde va a salir: a un patio de vecinos, a un bar, a un lugar tranquilo.